Zonas diáfanas, materiales nobles, muebles antiguos o reciclados y vigas al descubierto, crean el estilo industrial de gran personalidad.
#1. | MOSTRAR VIGAS, CAÑERIA Y LADRILLO
Desnudar la estructura de la casa es una característica de este estilo. Techos altos en los que las tuberías de conducción de aire acondicionado y calefacción quedan al descubierto crean una simbología casi irrenunciable, aunque no imprescindible, para impregnar de ese toque despejado, funcional y eminentemente práctico que ofrece este tipo de decoración.
#2. | ESPACIOS ABIERTOS
Todo está a la vista. Entonces, se construyen espacios amplios y luminosos, tipo loft, donde los diferentes espacios conviven entre sí.
#3. | ILUMINACIÓN
La luz juega un rol fundamental en el estilo loft. En definitiva, es preciso que la vivienda cuente con grandes ventanales que permitan un acceso importante de luz natural. Esta, debe inundar el ambiente. También la iluminación artificial adquiere gran preponderancia. Además, la posibilidad de dejar los cables a la vista permite una mayor flexibilidad. Asimismo, las lámparas “galponeras” colgando del cielo raso suelen ser una muy buena elección.
#4. | IMPERFECCIÓN
El estilo industrial no busca espacios perfectos, sino texturas irregulares y desgastadas. Pretende ser descuidado, poco pensado, pero en realidad cuida cada detalle para ser una decoración muy chic, moderna, sobria y elegante.
#5. | MATERIALES NOBLES
Hierro, acero y madera, son los principales materiales. Por lo tanto, la madera de los muebles es visible en sobres de mesa, en decorar con palés, en cajas antiguas, en bancos o estanterías combinadas con hierro.